|
|
|
Reforma interior de la espiritualidad cayetanaBaltazar Moreno Baeza Hablar de reforma pareciera ser un término por demás preocupante, incluso, me
atrevería a decir alarmante, ¿por qué? Por todo lo que podría esconder detrás
este término, es decir, qué sucedió, o qué está sucediendo para que se piense en
hacer una reforma. En pocas palabras, la Iglesia: Jerarquía y pueblo en general se corrompieron creando un sin fin de acontecimientos que fueron los que llevaron a crear el movimiento de reforma más importante de la Iglesia después de Cristo. Como habíamos comentado un poco más atrás, Dios provee lo necesario para
enderezar el camino seguro. Es así como surgen varios movimientos religiosos
deseosos de contrarrestar la corrupción existente en la Iglesia y en el pueblo
católico. Nace entonces en medio de este caos la orden de los Clérigos Regulares
Teatinos (1524) con su fundador Cayetano de Thiene quien movido por el Espíritu
Santo, se propone practicar una vida de comunidad y de fe siguiendo los consejos
evangélicos de pobreza, castidad y obediencia al lado de otros que, como él,
estaban hastiados del modo de vivir en el mundo. En forma sencilla, pero muy efectiva, san Cayetano propone llevar una vida en la que todos sigan un mismo espíritu de humildad expresado primero en un reconocimiento del ser humano como pecador y segundo, que sin la gracia de Dios no somos nada. También recomienda un espíritu de servicio en el que todos seamos como hermanos de verdad a la manera de Jesús que fue el primero en servir a los demás. Por otro lado, pide vivir un espíritu de pobreza en el que nadie suspire o anhele tener bienes materiales, sino que más bien nos cobijemos en la promesa del Evangelio que dice “Busquen primero el Reino de Dios y sus justicia y todo lo demás se les dará por añadidura” (Mt 6, 33). Finalmente, san Cayetano invita a un espíritu de fe auténtica que se manifieste en las obras de caridad y de amor, primero con los propios hermanos de la comunidad y, finalmente, en toda la Iglesia. Pero todo esto no se puede lograr si primero no hay una vida de conversión desde lo profundo del corazón y deseándolo con toda la mente, como veíamos al principio con el ejemplo de Esdras. Si no hay una reforma desde nuestro interior, desde nuestro espíritu, difícilmente podemos aportar a los nuevos retos que nos va planteando la vida moderna porque yo creo que en no pocos ámbitos de nuestra vida también necesitamos una reforma interior. Así es como san Cayetano participa en la reforma de la Iglesia a través de su comunidad de Teatinos y si bien no se puede lograr una reforma plena de las estructuras políticas, sociales y religiosas, al menos es un buen comienzo desde nosotros mismos. Creo que este es el camino de regreso hacia el Padre: la reforma del yo interior para que el mundo exterior se edifique con nuestro ejemplo: “por sus obras los conoceréis” dice el Evangelio de San Mateo 7,15. Vamos pues a predicar con ejemplo y a vivir una vida llena de fe, de esperanza, de caridad y de servicio en la alegría del Señor resucitado.
|
|
Envía un mensaje a
bienchido@teatino.org.mx
con preguntas o comentarios sobre este sitio Web.
|