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Admisión al Postulantado según nuestras Constituciones
Las Constituciones de la Orden de los Clérigos Regulares, revisadas,
corregidas y aprobadas por el Capítulo General de 1991, y confirmadas por la
Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida
Apostólica con Decreto del 8 de julio de 1994, en sus números 101 a 105 habla
del Postulantado en los siguientes términos:
 | Para el Culto divino y el progreso de toda nuestra familia religiosa es de
suma importancia que sólo sean admitidos quienes, guiados por el Espíritu
Santo, sean de vida ejemplar y puedan ser útiles a la Congregación. |
 | A este propósito, el postulante enviará una solicitud escrita de su propia
mano al Prepósito y, antes de ser admitido, se le invitará a entregarse, de
una forma más prolongada, a la oración.
Mientras tanto, se procederá a discernir su espíritu y, con cuidadosa
atención, de acuerdo a la edad y preparación de cada uno, se indagará sobre
 | su fe católica, |
 | recta intención, |
 | libertad, |
 | idoneidad espiritual, moral e intelectual, |
 | salud física y psíquica, |
 | sin olvidar tampoco eventuales tendencias o condicionamientos de
carácter hereditario. |
Valórese, además, su capacidad para abrazar las obligaciones sacerdotales y
ejercer las tareas propias de nuestra Congregación. |
 | Si, después de un serio examen, no aparece nada que pueda interpretarse
como impedimento a su admisión, el Prepósito, con el consentimiento de la
mayor parte del Consejo Local, podrá admitirlo.
Pero, si precedentemente hubiera estado ya en alguna otra casa, no deberá ser
admitido sin contar con el permiso expreso del Prepósito provincial. |
 | El que hubiere sido admitido en algún Postulantado de nuestra
Congregación, ha de contemplar primero de cerca nuestro sistema de vida por un
tiempo que no dure ni menos de seis meses ni más de un año. |
 | El Prepósito confiará el postulante a alguno de los hermanos de la
Comunidad para que éste pueda formarse no sólo un juicio sobre la idoneidad y
vocación del candidato, sino también para que complete de la mejor manera
posible, si es preciso, el nivel de sus conocimientos religiosos. |
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