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| | Retiro de catequesis
Lic. Jorge Monsalve M.
El pasado once y doce de marzo se realizó en nuestra
Casa de Retiros de Atizapán de Zaragoza,
Estado de México, un taller-retiro sobre la catequesis en nuestra comunidad
teatina. Participantes de la Malintzin,
la Gertrudis Sánchez,
San Cayetano y
Fátima, nos dimos cita en las bellas y
apacibles instalaciones de la Casa de Retiros San Cayetano, donde se nos recibió
con los brazos abiertos y el corazón en la mano.
Dirigidos, física y espiritualmente por el padre Argimiro Sandín, vivimos
momentos de verdadera paz y comunión con el Altísimo; de acercamiento y
aprendizaje, de convivencia y retroalimentación espiritual teatina con nuestros
hermanos.
Fueron dos días de trabajo y aprovechamiento. De solaz esparcimiento y
comunicación, en los cuales se puso de manifiesto las fallas y los aciertos de
las diferentes formas de dar y organizar la catequesis en los cuatro centros o
colonias, la falta de acercamiento e interrelación; pero sobre todo, nos
percatamos de que es necesario más presencia y participación en estos retiros
inter-comunitarios para que realmente podamos conformar un equipo donde sumemos
esfuerzos, conocimientos, organización y buena voluntad en pro de la
Evangelización y la catequesis en nuestros respectivos centros de trabajo; y a
corto plazo corregir las fallas, homologar aciertos y establecer una constante
comunicación. Con amor y oración conformar un verdadero equipo de trabajo donde
el carisma y la Espiritualidad de san Cayetano estén presentes.
San Cayetano vive en el corazón de los teatinos porque sabe que... ¡Cristo
espera y poco a poco empezamos a movernos!, ¡Unidos por la resurrección de
Cristo, daremos vida al Evangelio! Enhorabuena a Sor Andrea Carrión por su
excelente organización y don de gente, al padre Argimiro por su convocatoria y
espiritualidad teatina, a la Lic. María de la Luz Rodríguez por su estupenda
exposición y profesionalismo, al sacerdote Armando Noguez, Clérigo Regular
Somasco, por sus conocimientos y sencillez para comunicarlos, y a todos los
asistentes por su tiempo y vocación. ¡Que Dios les bendiga hoy y siempre!
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